En el silencio de la noche estrellada se escucha un suspiro, es ella, quien me observa sintiendo la soledad y oliendo el recuerdo, es quien acaricia mi rostro mientras intento romper el hielo con el amanecer. Rasguño la arena y golpeo la brisa, con nostalgia dirijo la mirada hacia el mar, sin saber que a mis espaldas me observa el desierto, sin saber que me cubre un manto de estrellas. Camino mas alla y arden mis pies, retrocedo y mis manos se congelan, es mi cuerpo absurdo y cansado, o tal vez mi sonrisa fria y moribunda. En el fondo del oceano se dibuja una inmensidad,¿es posible creer que mas inmenso es el corazon de una persona que ama a mas de mil por hora?. Es verdad que la espera detiene los latidos del corazon, y mientras mas larga es la espera la mirada se congela y el corazon no late...
martes, 26 de enero de 2010
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